¿Dios es un ente cruel o simplemente jamás ha existido?

A través de un espejo. (Ingmar Bergman, 1961)

 

Un padre de familia llega luego de trabajar durante largo tiempo fuera de casa, su familia lo recibe felizmente. Todo transcurre en una convivencia muy afectiva y alegre en su entorno pero pronto las fisuras comienzan a salir a flote. El padre a pesar de su felicidad superficial que les demuestra a sus hijos, Minus y Karim, oculta una tristeza muy grande, un arrepentimiento ante el abandono en el que dejo a sus hijos tras el fallecimiento de la  madre de ellos.

 

En un momento a solas mientras hermano y hermana caminan por la playa, Minus le expresa a Karim la gran ausencia que ha sentido de su padre y la necesidad que ha tenido de él durante todo este tiempo, un silencio paternal que lo ha colocado en un sentimiento de soledad e incomprensión que sin duda le hecho daño. Caso también de su hermana que a pesar  de su aparente entereza guarda un padecimiento grave que sin duda la aísla muy a su pesar, de su familia y del hombre que la ama.

 

 

¿Pero qué es exactamente lo  que la pasa a “la pequeña Kajsa” -como le decían de cariño su pareja y su padre- cuando se despertaba por las mañanas en ese gran cuarto a donde ella acudía sola? ¿De quienes eran esas voces que le hablaban desde una fisura en la pared y que por medio de susurros siniestros le hacían hacer cosas que ella no quería hacer?

 

 

La bella y noble Karim es prisionera de su enfermedad, la esquizofrenia, un padecimiento que la mantiene atormentada y confinada a tener que recibir los cuidados de su familia. Su padre la observa desde la distancia emocional y afectiva como si de un objeto de estudio se tratara y su esposo Martin (Max von Sydow), un médico que se desvive en cuidados y atenciones por ella pero que espera conseguir una respuesta a sus necedades sexuales a través de su esposa; lo cual no puede conseguir.

 

Así que también se podría decir que Karim es prisionera de su familia; quienes la procuran y no la dejan solo pero que no son capaces de comprenderla ante su delicado padecimiento.

 

Martin y el padre de Karim nos dejan claro que ella lleva consigo un padecimiento incurable tal como padeció su madre, y que incluso no le tiene garantizado mucho tiempo de vida, pero es muy extraño para los espectadores intentar comprender qué es lo que sucede dentro de la frágil psique de la bella y atormentada Karim –Harriet Anderson inolvidable en el papel de Karim, la hermana tierna, la hija adorable y el alma torturada-.  ¿Es ella nada más el problema de esta familia, ella es la única razón de que los suyos no pueden ser felices? o ¿Acaso vive en cada uno de ellos un cáncer que degrada su felicidad?

 

La única persona con la que Karim puede encontrar un poco de comprensión es con su pequeño hermano Minus, un muchacho emocionalmente inestable debido a que pasa por los baches de la adolescencia y la hosquedad que le produce su confusión en torno a su orientación sexual; que sin embargo se muestra afín a las emociones de su hermana. Sólo Minus escucha los delirios místicos de Karim. Pareciera que estos frágiles seres se comprenden como almas gemelas ante la tortura de la soledad y la incomprensión.

 

En una de las noches blancas -fenómeno de la naturaleza que caracteriza a una parte del verano del norte de Europa, en las que la oscuridad nunca es completa- el estado mental de Karim empeora. Ella entra en un estado de crisis nerviosa, situada dentro de ese desván ella dice que una araña la ataca y que tiene intenciones de  penetrarla. Ella dice que dicha araña se pasea por todo su cuerpo, ella cree que es Dios. Aterrorizados ante el indefenso estado de la joven mujer, se padre su esposo y su hermano no saben qué hacer. Ellos no ven lo que ella dice, ellos no están en el mismo estado de sufrimiento de Karim.

 

 

 

 

Los personajes presentados por Ingmar Bergman son cuatro seres humanos confinados en una desolada isla, lugar que pareciera colocarlos más inmersos en sus conflictos humanos y problemas familiares. Así, en ese confinado espacio parecieran aislados de toda ayuda de otras personas, de cualquier señal de la sociedad. Solitarios y afligidos pareciera que han sido abandonados completamente por su creador. Todas sus dudas, sus conflictos tendrían que ser solucionados tan solamente por ellos mismos. Están desamparados, se encuentran solos.

 

 

La cinta termina con Minus sorprendido ante las palabras que le acaba de dedicar su padre, un hombre estoico que no había mantenido mucha comunicación hasta ese momento con sus hijos. Su hermana había sido recluida de nuevo en una institución mental y el pobre Minus estaba consternado ante el desamparo en que se veía inmersa su familia; le había externado a su padre su duda sobre la existencia de Dios.

 

 

Así acaba la película con el rostro impasible de un hijo que sentía la ausencia de su padre, y un padre brindando palabras de amor, de aliento y esperanza, mismas que no habían aparecido quizás nunca en la boca de él.

 

 

through a glass darkly

Por Carlos XOOL.

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